El Tiempo.
Prácticamente es imposible imaginar algo sin la presencia del concepto "tiempo".Una idea que afecta absolutamente todo lo que hacemos, queremos, pensamos, vivimos. La cadena de sucesos, el pasado, el por venir, lo actual, el presente. La creación como esfera de existencia... Asociado a ello: las paradojas, que más que ayudar confunden a la mayoría.
La visión del tiempo no puede darse como otra cosa que como existencia y manifestación, creación, esfera o espiral, pero todo contenido de alguna manera, y por supuesto, no lineal, con un comienzo tácito y un final lógico e interrelacionado. De no ser así, fallaría cualquier hipótesis o prueba aplicada a ello.
La idea de trasladarse al pasado, o ver el futuro, consume nuestras mentes como un deseo profundo que no sabemos a ciencia cierta si es posible o no, pero... ¿y si lo fuese? Y si se pudiese entender y explicar... Mejor aún, y si se pudiera ¿probar?
Con respecto a los viajes en el tiempo, el enfoque actualmente utilizado es el de una regla graduada en la que se puede señalar un punto y trasladarse allí. Quizás, si
El hecho es que ya está plasmado, y conforma una esfera de manifestación, la cual está
La sensación de ser y estar es el resultado de estar imbuido en el tiempo.
Dado el concepto lineal del tiempo, se cree que al alterar un suceso del pasado, lo que sucede a continuación se vería afectado ajustándose a las repercusiones. ¿Y si no fuese así?
Para poder entender éste asunto, es necesario ubicarse en lo que realmente se es. Algo atemporal, de naturaleza no material ni psíquica, cuya región no es la manifestación ni la existencia, y que al identificarse con la materia ha generado psiquis y experiencia, memoria, y "tiempo". Entonces, el tiempo resulta ser como una especie de rosca en espiral dividida en eras y edades, y ellas a su vez en vidas y vivencias, todas ellas representativas de lo que hemos experimentado, y que desde la perspectiva del ser no son más que un instante, un mal sueño que aparentó ser una eternidad, una clase de cárcel de la que nunca pudimos despertar.
Esta creación - conjunta, por supuesto - donde estamos todos, ya está establecida en forma absoluta, desde su inicio hasta su fin, donde el pasado, el presente y el futuro se funden y entretejen, y no es más que la sumatoria de las creaciones individuales. Ya todo está construido e hilado, todo ya está establecido, sin embargo, esto no quiere decir que estamos predestinados indefectiblemente.
Las leyes que corresponden a este cosmos determinan que aunque tengamos el futuro establecido, cualquier acción consciente generaría de forma inmediata un cambio en toda la línea de sucesos, produciendo un nuevo futuro que sobrescribe al predeterminado, convirtiéndose entonces en la nueva línea a seguir en nuestras vidas.
También, si alteramos conscientemente la forma de reaccionar ante eventos que se encuentran en nuestra memoria, una nueva línea es creada, y por tanto, el destino predeterminado también cambia.
Alguien totalmente despierto, no sería preso por el tiempo, por tanto, no estaría atrapado por la existencia.


